lunes 1 de noviembre de 2010

Desde la tierra que me vio crecer a lo lejos

A media noche se monto la ofrenda, hoy llegaron los niños y los no natos a probar un poquito del ayer. Hoy los animales con cara de infante bailaran al son de flautas y tambores improvisados. El cuarto principal huele a nardos, a incienso, a frutas y a todos los sabores que la señora dispuso en una rueca de molino para convertirlo en mole. Hoy les guiaremos su camino con pétalos de flores . Mañana los adultos terminaran de recoger el sabor de lo que toquen sus antojos.

Llegar a Tepeaca, municipio del estado de Puebla es llenarte la vista, oídos y olfato de regalos que
Se juntan en un mosaico de tradiciones. El mercado de temporada que se pone en la calle perpendicular a la
Iglesia del niño doctor y el palacio municipal. Dulces de azúcar, pan de muerto de huevo, pan de sal, roscas de huevo, pan rojo, plátano macho, dominico, rojo, tabasco. Las naranjas, manzanas, copal y decenas de figurillas de migajón aludiendo calaveras y trastes diminutos.
Canastas de paja de todos tamaños para el pan y la fruta, las ceras, el papel picado y el dulce de calabaza se unen en ese olor característico de estos días en que celebran a los que cruzaron a la otra vida.

Ya huele el bracero, a tortilla de comal calientito, al nixtamal de ayer. Ya huelen los tamales de frijol, ya huele el ajonjolí tostado.
Y yo que me voy a la otra vida, donde soy ajena, donde nada es mío. Me llevo en las bolsas y las niñas de mis ojos todo lo que vi.

Hoy empieza la fiesta de todos los Santos, incluyome.

1 comentarios:

Juanele dijo...

que bonito, tu estilo se refina harto!