Mi nombre es la furia, y estoy estacionada en el cuerpo de una mujer que es adicta a mi y a mi mejor amiga la tristeza.
Desde que ella era niña, nos encargamos de robarle su infancia, su adolescencia y actualmente carcomemos su vida adulta.
La soledad nos ayuda bastante, ella se siente sola aunque no lo diga, y su medio es ideal para deprimirse. Creamos historias dentro de su cabeza, para que siga añorando el pasado, no todo, sólo la parte en que ella desea estar situada.
Le revolvemos los sentimientos del corazón, la confundimos para que busque sin exito.
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